Artículos

Inicio / Archivo de Artículos / EVOLUCIÓN DEL CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD

EVOLUCIÓN DEL CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD

10 de Julio de 2018

Es común en las aulas de las facultades de Derecho que cuando se trata el tema del control de constitucionalidad se aborden dos dogmas. La existencia del control difuso y el control concentrado, y que el primero es realizado por el Poder Judicial y el segundo por el control difuso. Si bien es cierto que es correcto, en estos tiempos de constitucionalismo es insuficiente. Es una descripción que se queda en los orígenes y no muestra su desarrollo.

Así, se pueden reconocer hasta cuatro etapas en la evolución del control de constitucionalidad. La primera, que nace en los EE.UU. con el caso Marbury vs. Madison. En dicha ocasión, el juez de la Suprema Corte John Marshall determinó que ante una antinomia normativa, la Constitución debía prevalecer sobre una ley. Esto significó un hito pues se toma esta decisión en tiempos de legalidad a ultranza. Con esto aparece la figura del juez inaplicador.

Un segundo momento se produce en Europa Central, con la Constitución austriaca de 1920 de Hans Kelsen que introduce el control concentrado. Para el genio nacido en Praga, el control difuso era imperfecto pues el juez ordinario está focalizado en el caso concreto y no en el control constitucional. Por ello, se requería de un juez abstraído sólo a la constitucionalidad de las leyes. Fue la partida de nacimiento de los Tribunales Constitucionales, con la facultad de anular las normas que vulneren la Carta Magna. Aquí el juez ya no solo es inaplicador, es un juez derogador. Dos modelos contrapuestos. Empero, en el Perú hemos adoptado ambos.

Un tercer momento se produce con la sentencia Cooper vs. Aaron en 1958 que marca a fuego lo resuelto cuatro años antes en el caso Brown vs. Blackboard Education. En ella, la Suprema Corte Norteamericana extendió los efectos de su sentencia con efectos erga omnes. De esta forma, se crea el precedente constitucional y, con ello, la figura del juez legislador. En este punto hay que prestar atención, pues por primera vez un órgano jurisdiccional realiza una labor legisferante. Ya se inicia lo que en algunos países se ha llamado “el choque de trenes”.

Por último, se da en la última década del siglo pasado las denominadas “sentencias exhortativas del Tribunal Constitucional”. Que no son otras cosa que sentencias de inconstitucionalidad con efectos suspendidos en el tiempo. Igualmente, se sugiere el contenido de la nueva norma reemplazante. En este escenario, estamos ante un juez que propone normas con carácter de ley. Como se ve, mientras el Poder Judicial sigue con el bicentenario control difuso, el juez constitucional que apareció un siglo después tiene hoy las cuatro facultades del control de constitucionalidad: inaplicador, derogador, legislador y propositivo. ¿Evolución o involución?


Publicado en el diario Expreso el martes 10 de julio de 2018.

Fuente: https://www.expreso.com.pe/opinion/guido-aguila-grados/evolucion-del-control-de-constitucionalidad/